Totalmente de acuerdo — y es exactamente lo que el proyecto prevé. Nadie pretende que se puedan excavar 150 km sin investigación del subsuelo: una campaña de sondeos y un estudio geotécnico son indispensables, y están ya inscritos en el presupuesto. Figuran en la línea « BAPE, geotecnia, permisos, consultas » del escenario realista, en la página Costes de construcción. No es, por tanto, una partida olvidada que fuera a « disparar » la factura: está prevista y provisionada.
Sobre todo, una buena investigación no se hace de una sola vez — procede por etapas, como en todo gran túnel:
1. Reconocimiento y elección del corredor. Una primera serie de sondeos (ensayos de abrasividad y de resistencia de la roca) sirve para reconocer el terreno y descartar las zonas difíciles antes de fijar el trazado. Es una ventaja única de una red: a diferencia de un túnel bajo un río, que debe atravesar un punto preciso, nuestro trazado puede ajustarse si un sondeo revela una zona mala.
2. Campaña de diseño. Una vez elegido el corredor, una investigación más densa (sondeos próximos entre sí y geofísica entre ellos) precisa cada tramo para la construcción.
3. Sondeos de reconocimiento en continuo, por delante de la tuneladora, durante la excavación — para no llevarse nunca una sorpresa.
En relación con los ~12,6 G$ del proyecto, esta investigación sigue siendo una partida pequeña: nunca es ella la que decide la viabilidad financiera. El detalle geológico está en la página Geología.